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Fu Xi — la conciencia original

Autor: Jie Kong

El estudio del tema del desarrollo de la conciencia y el cerebro humanos en la tradición taoísta debe comenzar con la comprensión de la imagen de Fu Xi. Fu Xi (伏羲) es el primer gobernante legendario de China, el primer Wang del Imperio Celeste y el antepasado. Para la cultura china antigua esta no solo es una figura legendaria, sino una imagen multifacética que expresa la idea de la naturaleza de la personalidad, la conciencia original, raíz y las posibilidades de su crecimiento y transformación. Este proceso también se expresa en la imagen de la Flor Blanca (Baihua, 白花) y su conciencia.

La conciencia de la Flor Blanca Baihua tiene una variedad de representaciones. Está dotada de ocho esfuerzos, los ocho Palacios del Cerebro en la Alquimia Taoísta, Ocho Pétalos de Baihua. Además, la conciencia de Baihua está representada por Nueve Dragones transformadores de la energía Qi y Doce Animales Jing, que se esconden en el abismo de los Ocho Trigramas.

Todo este sistema de la Flor Baihua, desde su raíz hasta los pétalos, podría simplemente llamarse la conciencia de Fu Xi y llamar a los ignorantes a la cognición. Pero el camino práctico desarrolla el Punto Medio (el cuello de la flor), y la comprensión del Punto Medio ya no cabe en la mente no preparada, incapaz de unirse al desarrollo. El desarrollo de la conciencia se puede comparar con el Arte de tejer del Gusano de Seda, y para ello se necesita la materia adecuada.

La naturaleza misma de la conciencia original, la de Fu Xi, es el cuerpo de su cerebro, concentrado en el rizoma de la flor y su cuello, que se asemeja a una serpiente cubierta de circunvoluciones amarillas. En sentido figurado, éstas se convirtieron en la base del principio de dibujar jeroglíficos, es decir, el espacio de la conciencia de la escritura jeroglífica es la energía brotada y materializada del cerebro que forma la fuerza invencible de la conciencia.

De esa forma, Fu Xi es el Cerebro Original y la Conciencia Original. Lo que se llama el Palacio de la Pagoda de Jade (la primera sección del cerebro) en la Alquimia Taoísta representa todo el esquema de formación del cerebro descrito en el sistema de los Ocho (Ba, 八) trigramas (Gua, 卦), cuya creación se atribuye a Fu Xi. ¿Por qué el cerebro? ¡Porque sólo el cerebro produce células capaces de expresar la energía de los trigramas!

Por lo cual, la posición de los trigramas según Fu Xi (los Trigramas del Cielo Anterior, Xian Tian Tu, 先天圖) es un diagrama del cerebro que posteriormente desarrolla el de la conciencia, o la posición de los trigramas según Wen Wang (los Trigramas del Cielo Posterior, Hou Tian Tu, 後天 圖).

La conciencia en quietud es el cerebro, la raíz de la Flor Blanca. Su poder es expresado por el Dragón Verde o Azul (Qing Long, 青龙), cuyo poder representa a todos los Dragones. Es la personificación de la materia de la conciencia, del espíritu en forma de Serpiente (She, 蛇) o el Dragón Azul.

Según la Tradición Taoísta, la conciencia es una especie de sistema binario que tiene su raíz, que reaviva y fertiliza toda la conciencia en el cerebro, o mejor dicho, en los Palacios del cerebro. El cerebro de Fu Xi es principalmente aquello que llena el cerebro, es decir, la conciencia. Además, se trata no solo de aquello que lo llena, sino también cómo. Y desde la posición de las condiciones actuales, podemos considerar este proceso en forma de las partes correspondientes del cerebro. El proceso principal está asociado con el esfuerzo, que podría ser designado por la Conciencia de la Serpiente. Pero, por supuesto, no se trata de una serpiente en la percepción ordinaria, ya que la función principal de esta conciencia es llenar de Luz. Este proceso es el fundamento del pensamiento según Fu Xi, y la Serpiente, a su vez, expresa el esfuerzo de raíz del cerebro.

En base de esta raíz y su esfuerzo, se formó una modalidad especial del trabajo del cerebro y la percepción del mundo. De esa manera se expresaron las leyes energéticas de la prenatalidad en el desarrollo de la conciencia y su trabajo.

La comprensión de este proceso permite construir un sistema práctico de desarrollo del cerebro, donde es importante destacar los principios zoomorfos y zooantropomórficos que expresan más plenamente el volumen del espacio y caracterizan varios principios y formatos energéticos, que son una base importante para la comprensión práctica de la percepción consciente.

Resultó que la fuente principal de nuestra naturaleza, así como el principal mediador entre el cerebro y la conciencia, es la Flor de Baihua, cuyo umbral está protegido por la Serpiente, formando la raíz del trigrama que refleja nuestras reacciones, hábitos y comportamiento. Según la cosmovisión china, el concepto de la serpiente tiene tres niveles: el Gusano (chong), la imagen secreta de la prenatalidad (mian) y la fuerza interior (bǐ).

Es la parte del cerebro que se une con las demás, y la expresión triple de la parte del cerebro, típica del resto de las partes, y símbolo de la armonía, o el sexto signo de la astrología china. La Serpiente es el Pequeño Dragón (Xiao Long, 小龙) o su embrión.

Enfocarse en el desarrollo sin tener en cuenta la raíz del desarrollo es alejarse del proceso. Sin controlar este poder bloqueamos el camino al conocimiento de nuestra conciencia. Para conocer el significado del espíritu omnipresente, debemos dominar la conciencia que penetra profundamente en nuestra naturaleza interior, poder interior oculto. La conciencia ancestral en la persona de Fu Xi y su esposa Nǚ Wā (女娲, también Nǚ Gua), las fuerzas progenitoras serpentinas, no solo perfeccionan nuestra naturaleza, sino también fortalecen la conexión con los espíritus de nuestros antepasados.

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